viernes, 11 de mayo de 2007

Loli, Loli, Loli...




A Loli,
la que tanto quiero
la que tanto me duele
a la que tanto debemos
Danos de beber
a todos
26/04/2007





Esta tarde mientras morías


sin que yo lo supiera,


he viajado a las más altas cumbres


para buscar el Bien


y no lo he encontrado







Esta tarde mientras dormías


sin que yo lo supiera


he viajado lejos,


he salido de mis pasos


para buscar el Bien


y me he vuelto a topar con el mal







Esta tarde húmeda, casi fría,


mientras la luna partida se alejaba


mientras se te apagaba la voz


yo buscaba por todos lados el Bien


y me volví a encontrar con el mal







Esta tarde, como todas las tardes


he vuelto a buscar darle un vuelco


a mi pobre vida, gris, egótica, viajante


y el mal me ha dejado su vulgaridad


tatuada en mi rostro








Esta tarde, se hizo de noche


como todas las tardes


recibí una llamada por el móvil


mientra buscaba


por las entretelas de mi yo


ese Bien que tanto ansío


y me han dicho que te morías








Esta tarde, yo buscaba, salir de mi vida


pero he vuelto como todas las tardes


sobre mis pasos, a mi vida


y mientras volvía,


mi hija de cuatro años, reía


y otra niña pequeña movía los ojos


y le explicaba a su padre


que le habían medio suspendido


la biología porque no se sabía


que una anguila es un pez,


¡Señoría !







Esta tarde se hizo de noche


mientras buscaba el Bien


me he vuelto a topar con el mal


no he sabido rezar, Loli


me he quedado sin nada


con las manos vacías.







Esta tarde que ya es madrugada


me has hecho volver de nuevo


sobre mis pasos,


mientras me llegaba a lo más dentro


tu sonrisa fuerte


entre aquellos limoneros perennes


hace ya tantos años,


que nos da congoja recordarlo,


y,


he vuelto sobre mis pasos


a mi casa,


a buscar el Bien,


mientras el mal


se me quedaba ahí dentro,


ahí dentro,


y me llegaba tu alegría


desde más allá del Cielo más alto


y cuando reías


no me acordaba


no me acordaba,


del mal,


de ese mal vulgar,


pequeño, ruín,


que todos llevamos dentro








Esta tarde que se ha roto


en madrugada


¡¡Dios mío!


¡¡Como duele esta madrugada!!


te llevará Dios contigo,


te llevaremos flores


le rezaremos al que amabas


las espinas se quedarán,


enterradas en la tierra


y tu sonrisa


revoloteará para siempre en nuestras almas







Y para despedirme


No te olvides de aquello


Que te pedí al lado de la carretera


No me dejes solo


Que tengo heridas en el corazón


y necesito la armadura de tu risa,


de tu corazón, de tu oración.







Hágase,


cúmplase,


sea alabada


y eternamente ensalzada


la justísima y amabilísima


Voluntad de Dios,


sobre todas las cosas. Amén



1 comentario: