miércoles, 13 de agosto de 2008

Son cuarenta-y-dos






Mientras pasa el tiempo


Aburrido al ralentí


Pero nada se está quieto


Dentro de ti







Todo se mueve tan rápido


En el túnel de la rutina


Que pocas veces veo la luz


De tu alma escondida







Siempre, al cabo del rato


Me entra la sed


¿Tú que te crees?


No me basta la vida


Para estar vivo







La multitud sola


Que lejos queda


Llena de miedo







Que no es fácil


Son once años


Son cua-renta-y-dos


Muchos días


bastantes noches


Besos y adioses


Rompiendo holas


Abrevando en tu alma


Mi sed de paraíso







Son cuarenta-y-dos


Cuarenta-y-tantos


Siempre rodando


Por el ancho canto


De tu alma.



No hay comentarios:

Publicar un comentario